Publicado: 28 de Abril de 2015

Nunca sabemos cómo llegan, pero sí que vienen a quedarse. Los insectos son los polizones indeseados de muchos viajes, y gracias a los medios de transporte actuales, podemos encontrarnos que especies originarias de otras partes del mundo, llegan a nuestros hogares.

Es el caso por ejemplo de la hormiga loca, originaria de Colombia, y que ya ha sido detectada en Estados Unidos.

Tal vez fue a través de los puertos comerciales de Florida o Mississippi, pero lo que es cierto es que ya se han detectado invasiones de hormigas locas en otros puntos, como Georgia, Lousiana o Texas.

Esta especie, originaria de América del Sur, puede confundirse con la hormiga argentina, y se instala en los cajetines eléctricos, causando cortocircuitos, cortes en líneas eléctricas y telefónicas, y daños en aparatos eléctricos, tales como ordenadores, aire acondicionado, sistemas de seguridad… Además, causan una mordedura leve y en algunas ocasiones, pulverizar pequeñas cantidades de ácido fórmico, lo que puede causar irritaciones a algunos individuos. Se establece en grandes poblaciones, lo que supone que solo pueden ser exterminadas por un trabajador especializado en el control de plagas.

Esta y otras especies viajan de un lado a otro del mundo en los medios de transporte, sobre todo de mercancías. No sería extraño que en un breve espacio de tiempo llegase a Europa.