Publicado: 5 de Mayo de 2015

Las hormigas, acostumbradas a vivir en colonias, unen sus cuerpos para así lograr formar balsas, con el objetivo de proteger a la reina y a gran parte de su prole.

Un estudio realizado por Jessica Purcell y sus colaboradores de la Universidad de Lausana (Suiza), que ha recogido de las llanuras del río Ródano (en Suiza y Francia) cientos de hormigas de la especie Formica selysi, acaba de comprobar cómo para escapar del agua, estos pequeños insectos construyen balsas formadas por sus propios cuerpos y colocan a la reina en el centro de la estructura para protegerla.

Posteriormente, en su laboratorio, los científicos recrearon inundaciones para comprobar cómo actuaban esta especie de hormigas. También se ha comprobado que las hormigas de fuego, Solenopsis invicta, tienen el mismo comportamiento frente a este tipo de catástrofe.

El comportamiento de estos seres cuando se encuentran en peligro se basa en el trabajo colectivo para luchar por la supervivencia y el bienestar del grupo. De ahí que ante la amenaza de una inundación, las hormigas se encadenan unas a otras creando balsas y asegurando así la supervivencia de la colonia.