Publicado: 8 de Mayo de 2015

Con el verano llamando a nuestra puerta... ¿vamos a olvidar lo que ocurrió el pasado año en Sabadell, Ripoll o Alcoy?  Más de 60 afectados y una decena de víctimas mortales. La Legionella no se anda con bromas y está en nuestra mano realizar las labores de mantenimiento que marca la legislación  antes de poner en funcionamiento equipos de climatización estacionales  vinculados a torres de refrigeración,  condensadores evaporativos, sistemas de aerosolización, pulverización o nebulización de agua. Mira a continuación cómo prevenir y controlar a la implacable Legionella.

Los contagios por la bacteria Legionella pneumophilla son una constante durante los meses de calor. Es la época en la que se dan las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de la  Legionella, representando un grave riesgo para la salud de las personas, y especialmente de ancianos y personas con un sistema inmunológico debilitado.

Y es ahora el momento de actuar y de realizar  una correcta puesta en marcha de los equipos de refrigeración de funcionamiento estacional, continuando con un posterior control mediante revisiones periódicas, todo ello encaminado a mejorar la seguridad, la salubridad y la higiene de las instalaciones con riesgo de proliferación y dispersión de la Legionella.

Los principales espacios afectados por esta dispersión son las instalaciones sanitarias (hospitales, clínicas y residencias), turísticas (hoteles, campings), de ocio (spas y piscinas), instalaciones deportivas, y hostelería y restauración (terrazas, bares, restaurantes).

ALTA MORTALIDAD POR LEGIONELLA

En la "II Jornada Prevención y control de la legionelosis: nuevas perspectivas" del pasado mes de febrero, se dieron cita  cerca de 150 responsables de mantenimiento, inspectores de sanidad y preventivistas de hospitales de toda España. Y algunas de sus conclusiones fueron demoledoras: la mortalidad por legionelosis en España se sitúa entre 1% y 10% y la incidencia entre 20-30 casos por cada 100.000 habitantes, es decir la más alta de Europa.

Para el Dr. Miquel Sabriá, de la Sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital Germans Trias i Pujol, Catedrático de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, y uno de los ponentes de la Jornada "la mortalidad oscila entre 1% y 10% en base a distintas variables. La incidencia es variable y depende fundamentalmente de la sensibilidad de los médicos para diagnosticar la enfermedad y de los sistemas de declaración a las autoridades sanitarias. En España oscila entre los 20 y 30 casos por 100.000 habitantes".

La mortalidad en pacientes hospitalizados es muy variable -en base a la patología previa del paciente- pero globalmente no supera en la actualidad el 15%. Afecta, de manera especial, a los mayores (>60 años) fumadores alcohólicos y personas con enfermedades subyacentes que pueden hacer peligrar el sistema inmunológico; "dadas las características de los pacientes ingresados, el riesgo de enfermar es especialmente relevante en los hospitales" indica el Dr. Ortí, Presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva y Salud Pública, y ponente de la Jornada.

Los sistemas de agua caliente de los propios edificios, las torres de enfriamiento, las máquinas de vapor e hidromasajes, son fuentes comunes de infección. Las instalaciones de suministro de agua de grandes edificios como hospitales, hoteles, residencias, etc., son especialmente sensibles a la proliferación de la bacteria. "La Legionella es una bacteria saprófita, que crece fácilmente y se adapta muy bien al medio acuoso, especialmente en los equipos de enfriamiento de agua como las torres de refrigeración y condensadores evaporativos, o incluso, inmersa en las redes distribución del agua, sobre todo si existe un biofilm de restos biológicos importante. Por tanto el riesgo real de proliferación de la bacteria en los hospitales españoles es muy evidente" aclara el Dr. Ortí.

HOSPITALES: ESPECIALMENTE SENSIBLES AL CONTAGIO

En los hospitales el riesgo de contagio es mayor por encontrarse personas inmunodeprimidas, por ello "es importante mantener los niveles de cloración y de temperatura del agua en niveles adecuados (inferior a 20ºC en el circuito de agua fría y por encima de 50ºC en el caso de la caliente). En caso de no poder garantizar las condiciones de la conducción del agua, una posibilidad sería disponer de sistemas de filtración que garanticen la ausencia de bacterias en el agua suministrada. También es necesario controlar los equipos de terapia respiratoria" comenta el Dr. Ortí.

El abordaje multidisciplinar y coordinado contra la bacteria minimizará el riesgo de contagio; es necesaria la colaboración de los servicios de mantenimiento, de las empresas responsables del mantenimiento preventivo en sistemas de aire acondicionado y conducciones de agua, con los servicios de Medicina Preventiva quienes, con la información de los controles ambientales (cloración, temperatura, etc.) y de las medidas preventivas aplicadas (limpieza de difusores, desinfecciones periódicas, filtración, etc.), vigilarán el buen estado de las instalaciones y propondrán medidas correctoras si procede. Igualmente es necesaria la labor de vigilancia de los sistemas de inspección y de salud pública del área sanitaria.

ANECPLA RECOMIENDA  

Desde ANECPLA recomendamos extremar los controles para impedir la propagación de esta bacteria, tomando medidas como:

Evitar aquellas condiciones que favorezcan la colonización, multiplicación y dispersión de Legionella, como son las temperaturas adecuadas para su crecimiento (entre 25º C - 45º C), el estancamiento del agua, la acumulación de sustratos o de productos que sirvan de alimento para la bacteria. Además de las limpiezas y desinfecciones, tanto periódicas como iniciales antes la puesta en marcha de una instalación, así como un control constante de las mismas sigue siendo la principal medida de prevención y control. 

Acudir a empresas profesionales autorizadas para la realización del mantenimiento de las instalaciones, con el objetivo de cumplir con la normativa, minimizando así las situaciones de riesgo que puedan generar un problema de salud pública (casos aislados, brotes…). Es fundamental para aquellas empresas o centros que precisen los servicios de prevención y control de la Legionella que sean extremadamente exigentes a la hora de elegir a los profesionales y a las empresas contratadas: deben estar inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Plaguicidas/Biocidas, así mismo el personal técnico debe estar en posesión del carné oficial que le certifique como especialista; y por último los productos utilizados deben estar registrados y autorizados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Una vez más, hacemos hincapié en que la prevención y el control al máximo nivel, junto con un cambio legislativo que lo ampare de manera firme y clara, debe ser el camino a seguir para combatir esta peligrosa bacteria que nunca ha dejado de estar presente entre nosotros.

UNA GUÍA IMPRESCINDIBLE PARA TITULARES DE INSTALACIONES DE RIESGO

ANECPLA ha elaborado una “Guía para la contratación de servicios de higienización y control de legionella”, en la que se detallan las directrices y criterios legales y profesionales para ayudar a los titulares de instalaciones con riesgo de proliferación y dispersión de Legionella, a decidir entre las distintas ofertas de mantenimiento que reciban por parte de empresas del sector. Para ampliar la información sobre este  u otros documentos editados por el Grupo de Trabajo del Legionella de ANECPLA, consulta el ÁREA DE ASOCIADOS 

Así mismo, ANECPLA cuenta con diversos documentos y manuales donde informamos sobre multitud de aspectos relacionados con la Legionella, todos ellos disponibles en la web de ANECPLA.